La séptima y última temporada de Mad
Men va a constar de dos partes (similar a como se hizo con Breaking
Bad), la primera está siendo emitida en 2014 (ya llevan cuatro
capítulos), y la segunda podremos verla el año que viene.
He de decir que Mad Men es una serie
con la que mantengo un vínculo especial. La descubrí cuando se
emitía su segunda temporada y supuso una ruptura total con lo que
estaba acostumbrado a ver entonces, se trataba de un producto
extremamente cuidado, con guiones inteligentes, personajes complejos
y una ambientación sobresaliente.
No me extenderé mucho en mi comentario
acerca de lo visto en esta última temporada. Personalmente, me está
gustando más que las dos anteriores (aquellos capítulos de Betty
Draper/Francis con obesidad me parecieron grandes errores) ya que, aunque
éstas también contaban con momentos memorables, percibí una pérdida
de realismo, así como cierta inestabilidad en la trama, llegando a
un Don Draper impredecible, pero no de una forma creíble.